"Era un chico normal, muy simpático y educado, lo que se dice una bellísima persona... ¿Quién iba a pensar que podría hacer algo semejante si siempre saludaba por las escaleras?"
Ayer estaba yo navegando por la red en busca de información sobre el ínclito, inconmensurable y nunca bien ponderado músico Nick Cave cuando me topé, por pura casualidad, con una sabrosa información sobre su persona. Resulta que Cave, además de ser uno de los individuos con más clase de este planeta, de poseer una voz más honda que la de James Coburn , y de hacer gala de un gran eclecticismo sexual al haberse cepillado tanto a Kylie Milogue como a PJ Harvey , entre otras, es miembro de pleno derecho del único club del planeta en el que a este cronista de la posmodernidad le gustaría ingresar: El Club de Los Hijos deLee Marvin . O sea, de este señor:
Se trata de una asociación sin ánimo de lucro formada exclusivamente por personas que se parecen al celebérrimo actor Lee Marvin. ¿Qué quien es Lee Marvin ? ¡¡Fuera inmediatamente de mi blog todos los que no lo sepan!! Para el resto, decir que el club lo creó el cineasta Jim Jarmusch hace ya unos años y que entre su feligresía VIP se encuentran gente de la categoría de Neil Young , Tom Waits , Iggy Pop , Thurston Moore , de Sonic Youth ,John Lurie , el propio Jarmusch, y como ya he dicho, Nick Cave. También hay gente de menor categoría pero que no por ello es menos peliculera, como Mickey Rourke .
Para que juzgueis si los parecidos son razonables o si simplemente lo del Club de los Hijos de Lee Marvin es una excusa como otra cualquiera del Jarmusch para reunirse con sus amigotes, fumar porros, y ver películas protagonizadas por el padre espiritual de todos ellos, os dejo algunas fotos de los miembros más conocidos del clan.
Si alguno de los que estais leyendo teneis la suerte de pareceros a Lee Marvin ya sabéis, dejad un comentario y yo os paso gustoso el teléfono de Jarmusch.
Por último, una recomendación cinéfila: descargaos como podais la película The Proposition , escrita por Nick Cave. Es un western ambientado en Australia que tuvo cierto éxito por los festivales por donde pasó y a mi me ha gustado bastante. La banda sonora es de Nick Cave y de Warren Ellis . Os gustará. De momento, el film no se ha estrenado en España ya que tenemos las salas copadas con cosas infectas que no le interesan a nadie como Pudor u Hotel Tivoli debido al tema de las cuotas de pantalla. Sí, de acuerdo, Spiderman 3 es también un bodrio y tiene más salas, pero al menos la gente va a verla. A veces, hay que ser demócrata...
A estas alturas ya conocereis todos la epatante noticia: un tetrapléjico ferrolano de cuarenta y dos años, mitad indio, mitad gitano, fue detenido por la policía mientras pilotaba su camilla motorizada a lo largo del arcén de una autopista con el sicalíptico pero entrañable objetivo de irse de putas. Cuando fue interceptado por los agentes, dijo con gran donosura: "voy a echar un quiqui" (más aquí )
Más allá de lo hilarante de la situación, me hierve la sangre solo de pensar que este hombre singular y cachondón, todo un personaje en el sentido húngaro e incluso austrohúngaro de la palabra, todavía no tiene película ad hoc mientras que el pavisoso del Sampedro, que era como su reverso tenebroso y rompehuevos, cuenta con ese homenaje a la diarrea melodramática llamado Mar Adentro.
Cada vez que veo injusticias como estas, me entran incluso más ganas que de costumbre de tomarme la justicia por mi mano. ¿Quien creeis que sería el director más adecuado para un proyecto como este? En mi opinión Berlanga . Nadie cómo el para narrar una road movie putera tan ibérica como esta. Y si ya nos ponemos con actores, a Imanol Arias , que tiene bastante pinta de gitano y de putero, le va el papel como anillo el dedo. Espero vuestras opiniones al respecto.
Lo recuerdo como si fuera hoy. Corrían el último año de la década de los ochenta y yo me encontraba con mis padres y mis primos, enfundado en una horrenda braga naútica, de vacaciones en un pueblo costero de Valencia de esos llenos de tías gordas en camisón tratando de alquilar pisos a cualquier ser humano dotado de bolsillos, chulos de playa con bragas naúticas más prietas que la mía, y hacedores de horchata sonrientes.
Como ya por aquel entonces la playa no me gustaba demasiado (algo en lo que tenía mucho que ver el impacto que causó sobre mi indefensa mente de prepúber el visionado continúo de la película Tintorera ), aquel día preferí quedarme en casa viendo la tele que torrarme al sol y acumular arena y salitre en el ojete. Echaban el programa de Jesús Hermida, que ya no recuerdo como se llamaba. Con su rostro circunspecto de agente de la UAT convencido de su superioridad moral, empezó a hablar a cámara acerca de un grupo que, según él, iba a revolucionar los pilares de la industria musical. Se pasó, sin exagerar, diez minutos ensalzando a sus invitados, y cuando ya consiguió desatar en mí tanta expectación como para que dejara de jugar con mis G.I Joes y me acercara a la tele, perplejo, en plan niña de Poltergeist, salen los bigardos de Loco Mía con sus abanicos y se ponen a cantar aquella canción tan salerosa que decía lo de “Loco Mia kechovare”. El bueno de Jesús Hermida no había exagerado. Me convertí en un fan del grupo ipso facto. Si hubieran sacado muñecos articulables con sus figuras multicolores me las hubiese comprado y jubilaría para siempre a los G.I.Joes, a los Airgamboys, y a todo cuanto juguete se me pusiera por delante.
Y sin embargo, transcurridos casi veinte años desde aquel momento crucial para la historia de la humanidad (¡imperdonable que no haya siquiera aparecido en el programa de las imágenes de nuestra vida!), prácticamente nadie se acuerda del conjunto musical que iba a lanzar un órdago sin precedentes al buen gusto de las discográficas y, a la larga, incremetaría la venta de hombreras y abanicos hasta casi el doble. Por ello, quiero hoy en unchiconormal reivindicar su memoria, no desde una óptica cooltrónico-kitsch-posmoderna, sino simplemente historicista. Creo que si hay alguna memoria histórica que reivindicar, es esta. Os dejo con el video original de su primer gran éxito, y con la letra de mi canción favorita: Gorbachov, cuyo video, por desgracia, no he podido encontrar, pero ya os podréis imaginar, leyendo la letra, por dónde iban los tiros… Hasta el próximo artículo
Los de la URSS nos asombran,
Gorbachov es ideal.
Ya era
hora que al
oeste vuelvan ya.
Avanzar en el
desarme
y reformar.
Esto ya es imparable,
Rusia no
se vuelve atrás.
Gorbachov es
Perestroika,
Gorbachov es desarmar,
Gorvachov es
convincente,
sabe mandar.
Gorbachov es dulce
Raisa,
Gorbachov es confiar.
Gorbachov es una estrella,
superstar.
Cuando lleguemos a Rusia
Gorby nos
acogerá.
Y en la Plaza Roja
gritaremos
libertad.
No es un sueño,
es realidad.
Esto es
inevitable,
es progresar
Después de Silvio Berlusconi, Harry el Sucio y Flash Gordon, uno de mis héroes favoritos, tal vez el último héroe vivo, es Fernando Sánchez Dragó. En un pais simple como el mecanismo de funcionamiento de una fregona (por algo la fregona es, junto al Chupa-Chups, el invento español más relevante) su compleja mente de librepensador sesudo y no encorsetado ideológicamente, hace que la realidad que conocemos descarrile.
Un lugar tan cateto y apergaminado como España, no está preparado para asumir las opiniones de ningún iluminado, por muy preclaras que sean sus ideas. Así, si Jesucristo, Buda o el tipo que inventó Internet hubiera nacido en España, los hubieramos apaleado hasta la muerte o, siendo benévolos, los habríamos contratado para introducir textos en bases de datos por todo el resto de su vida para que no molestaran. Todo con tal de evitar la autocrítica, que como cualquier persona con dos dedos de frente sabe, es el germen del progreso.
Pero España es al pensamiento lo que el Pac-Man a los videojuegos: tosca, repetitiva y simple. Obnubilada en su propia autocomplacencia, la piel de toro no admite que nadie la cuestione, como Guillermo Arriaga, el soberbio guionista de González Iñárritu. Y así va todo. Los progres dicen que Dragó es un facha, y los fachas, que a veces se pasa de progre. El código binario aplicado a la capacidad de raciocinio: o eres un cero, o eres un uno. Los seres analógicos, son cosas del pasado, un grupúsculo de personajes excéntricos, de dinamizadores sociales pasados de rosca, que solo sirven para engrosar el catálogo de videos de youtube.
El Español medio, simplista en grado sumo a la hora de taxonomizar el universo, no quiere escuchar a los tarados porque lo que tienen que decir exuda una lucidez sobrecogedora. Por ello, en lugar de preguntarse por qué Sánchez Dragó soltó en su informativo hace unos cuantos días que los madrileños son unos guarros (opinión que suscribo y hago extensiva a toda España y latinoamérica), pasa olímpicamente de pensar y pide su cabeza por considerar ofensivas sus declaraciones.
En un mundo perfecto, los espectadores se sonrojarían, harían acto de contrición, y tratarían de mejorar. Por desgracia, Spain is Different. Vivimos en una especie de Matrix ideal donde nadie se atreve a cuestionarse nada, donde la realidad se reconstruye a la medida de sus habitantes para no herir sensibilidades que no se merecen esa protección, en un paroxismo globalizado de lo políticamente correcto. En una mentira. Somos unos putos guarros. Y unos gazmoños, y unos ignorantes. Por una vez, atrevámonos a mirar a la verdad a los ojos. Fernando, eres un puto crack, la próxima vez no te pongas las orejas de burro. Llámame y yo mismo iré a coronarte como lo que eres: el tuerto en el país de los ciegos.
Como muchos ya sabréis, hace ya unos cuantos días que nos ha dejado Anna Nicole Smith. Con su muerte, el mundo pierde no sólo a una de las musas onanistas más zambombeadas de la historia reciente, sino también a una mujer entrañable que, a diferencia del noventa y nueve por cierto de la población femenina, supo aceptar con elegancia su condición de zorripuerca de tres al cuarto para alegrarnos un poco la vida con sus despiporres.
Desde unchiconormal queremos expresar nuestro pesar y dolor por el fallecimiento de tan insigne personaje de la manera que a ella más le gustaría: con una última y salerosa pajilla a modo de despedida. El siguiente video tal vez os ayude a mentalizaros. Sé que la magnitud inconmensurable de vuestra pena será un obstáculo bastante difícil de sortear para vuestra líbido, pero teneis que hacer un último esfuerzo para que todos esos buenos momentos que Anna Nicole nos ha hecho vivir durante tanto tiempo no desaparezcan con ella. You will never walk alone, Anna.
Soy un mindundi, un tarado, un zangolotino, un energúmeno, un carapán, a veces, también soy un poco calzonazos. Pero eso sí, cazando zarigüeyas cojitrancas no tengo rival...