Ayer he tenido la genial ocurrencia de tratar de sobreponerme a una resaca viendo cine Español, concretamente Noviembre, del inefable revolucionario de chiringuito Achero Mañas, y La Mala Educación, del cada vez más sin vergüenza Pedro Almodovar, cuya degeneración crece al compás del volumen de su pelo.

Debido a tan estremecedora experiencia escópica, mi cerebro se ha vuelto loco, loco, loco, y he dado en pensar, así, por las buenas, en aquella crema para untar que Tulipán (os acordais del helicóptero de Tulipán!! Alguien tendría que rodar un documental sobre qué fue de su piloto)sacó para hacerle competencia a Nocilla, y que consistía, más que nada, en mezclar su producto estrella con una especie de chocolate pastoso con mucho azúcar.

Era un poco rudimentario, pero a mi me molaba muchisimo más que la nocilla, por mucho que las tarrinas de tulicrem no pudieras reciclarlas como vasos. El problema es que el 99% de los niños españoles pensó de forma diametralmente opuesta a la mía, por lo que la Tulicrem desapareció del mercado en un periquete. No sirvieron de nada sus agresivas campañas publicitarias en revistas infantiles como Don Miki o Mortadelo, todo se fue al garete y el chispeante sabor de la Tulicrem se desvaneció en el tiempo...

Y yo me pregunto... ¿alguien conserva alguna tarrina de Tulicrem? No es justo que el mundo se olvide de un producto tan entrañable. ¿Es posible recuperar su sabor después de tanto tiempo? ¡Dios santo, me entran sudores fríos sólo de pensar que jamás volveré a introducir los dedos en aquella esponjosa masa marrón! Que el cielo nos asista, tal vez en ebay tengan algo a subasta... Os mantendré informados al respecto...

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