METEOROLOGÍA Y CINE ESPAÑOL
Vivo en una ciudad norteña donde el tiempo se comporta de una manera muy fluctuante, es decir, que tanto puede hacer un frío del copón en pleno agosto como un clima de lo más tórrido en pleno diciembre. Pero eso a la gente se la trae al pairo. La gente que habita esta abyecta urbe es tan pavisosa y pusilánime que les da igual si luce el sol o nieva, ellos, si estamos en verano van vestidos de verano aunque los cojoncillos les hagan tilín-tilín y la pirindola se les ponga como una almendra garrapiñada de tanto frío, y si estamos en invierno llevan jersey de cuello vuelto y calcetines de esos de boy scout por más que se esten achicharrando.
A mí no me gusta nada esto de hablar del tiempo. Nunca comprendí para qué sirve "el parte meteorológico". Si sales de casa sabiendo qué tipo de día va a hacer, ya no hay lugat para el suspense ni la sorpresa, pero bueno. Es como enrollarse con una exnovia. El caso es que el comportamiento de los cernícalos de mi ciudad me ha ayudado a comprender, por asociación lógica de ideas, el éxito masivo de
dos peliculas tan execrables como Mar Adentro y Princesas. El argumento sería el siguiente: si la gente va vestida de verano o invierno independientemente de la temperatura porque desde arriba le dicen que es verano o invierno y
punto, esa misma gente acude al cine a ver apolillados productos rancios, maniqueos, tramposos, cutres y panfletistas porque desde arriba le dicen que mola y sanseacabó. Y lo peor es que les terminan molando de verdad, y es por ello que en la foto de los óscars del año pasado Clint Eastwood y Amenábar están en la misma foto, lo cual implica la presuposición de que sus obras están a la misma altura, y , a la postre, un casus belli suficientemente enjundioso para que todos los cinéfilos del mundo se unan en plan bioman y le corten las greñas al Fernando León de los cojones para rebozarlo en plumas y brea, después de pedarle un garrotazo en toda la cocorota al Amenábar que le haga revivir los mejores momentos de su vomitiva peliculilla almibarada. He dicho.
alentadora dijo
Anda , y yo aprendiendo lo que era la cultura de masas en clase y vas tú y la descubres tu solo.
Pues si, de eso se trata, de decirle a la gente lo que les debe gustar, lo que es bueno, lo que es malo, lo que es bonito y lo que es feo, pero que no se preocupen por pensar por si mismos no vaya a ser que cojan depresión y se vuelvan menos productivos en sus trabajos mecanizados, ¿Por qué me llevará todo a la conclusión de que el mundo es una mierda?
Acabo de ver Millon Dolar Baby, venía a cuento de Clint Estawood,está bastante guapa por no decir que me ha emocionado.
10 Septiembre 2005 | 03:55 PM