VIVIENDO AL NANOSEGUNDO
Hola otra vez. Antes de nada, muchas gracias por vuestros mensajes de apoyo, incomprensión, rechazo, fascinación, extrañamiento o cualquier otra palabra de esas que quedan tan bien en los poemas cutres para ligar.
La cosa con la chica de los bocatas está en stand by por razones obvias. No dependo de mí, sino de la casualidad, (en caso de que no haya una fuerza rectora del destino) y de momento no veo señales ni bocadilleras por ningún lado. La verdad, es que no he salido de casa en todo el finde. No es para menos. Después de vivir de Okupa durante más de tres meses, sin habitación propia ni intimidad, al fin tengo una habitación donde caerme muerto o enloquecer a gusto, según el caso. He leido unos cuantos libros, me he tragado Eurovision 50 aniversario y el debate de Gran Hermano, y hasta he tenido tiempo para emparanoiarme con la posible presencia de algún espiritu maligno en mi nueva casa, pero poco más.
Lo que me preocupa es que vivo demasiado al día, o incluso al minuto, para ser exactos. Desde hace ya unos años, tengo unas lagunas de memoria espectaculares. No recuerdo caras que he visto ayer, nombres, ni cosas que he hecho. Hasta ahí normal. El problema es que mi memoria es tan frágil que hasta olvido mis problemas, y disculpad la redundancia. Vamos, que puedo estar al borde del colapso porque, pongamos por caso, la chica de mis amores me ha mandado a tomar por culo, y en cinco minutos olvidarme por completo del tema y estar partiéndome el culo con algún capítulo de Búscate la Vida, The Young Ones, o cualquier otra chorrada que tenga por delante. Así pués, tengo una sensación constante de
irrealidad, de que nada importa, de que todo escapa a mi control e incluso el hecho de que escape a mi control es irrelevante, que me hace pensar que no tengo criterio, personalidad, ni existencia. Soy como un bicho únicamente preocupado por lo inmediato, y aún así, de vez en cuando regresan a mi cabeza de tarado las imágenes de la bocadillera y recuerdo que la amo y paladeo la magnitud inconmensurable de mi amor (?), pero luego me olvido de todo y es como si no existiera, y en media hora, vuelvo a beber los vientos por ella... No sé si me he explicado bien. Únicamente quiero deciros que estoy tan desorientado como cualquier hijo de vecino...
Hasta la próxima...
engelson dijo
"magnitud inconmensurable de mi amor"...jjajaja. Bueno, lo de no recordar nombres o cosas del día anterior no digo nada, pero que estés preocupadísimo y un rato despues te estés descojonando por algo, no solo no es malo, sino que es sanísimo.
Vamos, digo yo.
28 Octubre 2005 | 09:49 AM