EL EFECTO ZARA
Ayer he ido de compras.
Ir de compras es una de las actividades que más detesto. No sólo por tener que despelotarme cada dos por tres para probarme unos pantalones que siempre me quedan mal o porque la música de las tiendas de ropa siempre es horrible, sino también, y muy especialmente, por lo que yo llamo El Efecto Zara.
¿Qué es el efecto Zara?, os preguntareis, pues muy sencillo: se trata de un fenómeno entre óptico, perceptivo y psicológico por el cual todas las dependientas de los comercios de ropa son atractivisimas de lejos pero más feas que Picio de cerca. Me jode especialmente porque a veces me dejo una pasta considerable sólo para tontear con la tía que cobra y al llegar al mostrador me doy cuenta de que me la han dado con queso y tiene acné, alopecia y los piños amarillos.
Lo que no me entiendo muy bien es cómo es posible que nunca me dé cuenta hasta que ya es demasiado tarde. ¿Tendrá algo que ver la iluminación, o esa musica mondonguera? Yo creo que sí. En cualquier caso aprended bien la lección: para ir de compras hay que ir lavao, con pasta y bien follao. Y es que el capitalismo es ya tan feroz que no tiene piedad ni de los salidos... ¡Que Dios nos asista!
m dijo
ja,jaa,ja,jaa..
Bueno por lo menos en zara puedes ir al dia siguiente a que te devuelvan el dinero..
26 Marzo 2006 | 08:59 AM