House, Una Serie Mierdosa
De vez en cuando, se producen en el universo alguno de esos fenómenos extraños para los que ni las mentes más lúcidas de nuestra blogosfera, incluida la que me voy dejando a plazos cada fin de semana por las barras de los bares, encuentran una explicación plausible: que si un nutrido número de mujeres consideran que Ben Affleck es guapo, que si a Penelope Cruz la nominan al oscar como mejor actriz, que si España envía a Nash a Eurovisión en lugar de enviar a Loco Mía, que ganarían de calle, y ahora, lo que faltaba: resulta que a todo cristo se le ha metido en la mollera que House es una buena serie de televisión...
Sí, hay que reconocer que entre Aquí no hay Quien Viva y House existe una diferencia de calidad considerable, pero la serie producida por Singer dista mucho de ser buena desde el momento en que sigue uno de los esquemas dramáticos más repetitivos, predecibles y monocordes de la historia audiovisual reciente, incluyendo CSI, que ya le llega. Puedo entender que hasta el capítulo 4 la gente se enganche a la serie debido a la peculiar personalidad del doctor y a sus ácidos chascarrillos verbales, pero que únicamente eso sostenga la producción durante varias temporadas me parece excesivo. Sobre todo en un momento televisivo como el actual (al menos en USA), donde las series de televisión viven una segunda juventud alimentadas por tramas, personajes y diseños de producción de gran calidad.
A todos esos que se quedan afónicos glosando las virtudes de House les recomiendo que exploren un poco más y que vean capítulos de series como Dexter, Jericho, Battlestar Galactica, Weeds, It Crowd, Daybreak, Studio 60, Los Soprano, Carnivale o The Black Donnellys. Algunas de estas series han sido lamentablemente canceladas, y lo han sido porque no ha recibido el apoyo de audiencia que se merecían dado que más allá de House, Heroes y Perdidos, probablemente tres de las series más irregulares de esta nueva hornada, sobre todo House, parece ser que no hay más vida televisiva.
Sin embargo, lo que más me molesta de House es que ha puesto de moda el borderío hasta el punto de que si en tu vida diaria sueltas faltadas y te comportas con rudeza corres el riesgo de que te comparen con el personaje interpretado por Hugh Laurie, como si ese modelo de comportamiento lo hubiera inventado él. Lo malo es que mientras al Doctor House lo idolatran las masas, a los que hemos sido unos bastardos de mucho cuidado desde la cuna, que tenemos más mérito por se unos adelantados a nuestro tiempo, nos odian con virulencia. Me parece muy injusto que sólo se valore la acritud socarrona, la brusquedad ineniosa y la capacidad para soliviantar a terceros mediante la palabra en la ficción. Por eso animo a todos los bordes de este mundo a que expriman hasta el limite su don para saturar al público de House de su propia medicina y que terminen haciéndose fans de One Tree Hill o Dawson Crece. He dicho.


Turca dijo
Madre mía! y todo eso lo has dicho del tirón??
A mi no me gusta House ;)
Saludos.
22 Mayo 2007 | 02:13 PM